EL VERDADERO SIGNIFICADO DE UN YUDANSHA

Cuando una nueva persona, ingresa a nuestro Dojo o cualquier Dojo del Mundo entero; no se le habla mucho de tiempo, sino de compromiso, para que comprenda que esto es un legado milenario, "es arte". El Arte marcial, exige que uno se supere diariamente. Sí uno se entrena con sinceridad y se observan las formas (respeto, saludos, protocolo y colaboración en el Dojo); de seguro logrará ascensos, en tiempos menores de lo que se esperaba.

Pero, ¿por qué? Porque, sí asimila correctamente el nivel técnico, siendo además un elemento de ayuda y se comporta como uno más, dentro del Dojo; en realidad está comprendiendo el mensaje en forma global. ¿Cómo es esto? el Sensei, y sus compañeros se brindan para que usted crezca. Esto debe ser observado por el practicante y debe hacer lo mismo.

El Dojo es un lugar propio. En él todo cambia y todo se transforma. Debe cuidarlo, mejorarlo; es suyo. Por lo siguiente, no es cuestión de tiempo; sino de trabajo y de entendimiento gradual, sobre los temas que son englobados por nuestra escuela, la cual busca ser responsable, sincera a partir de sus propias bases. Cuando uno llega a CINTURÓN NEGRO , es haber aprendido las bases del sistema, cuando llega a cinturón negro, comenzará el graduado su carrera oficial y se preparará para la práctica antes que para el aprendizaje de las bases. Un cinturón negro, debe demostrar y honrar el Código de BUSHIDO e intentar ser un ejemplo siempre.

Un CINTURÓN NEGRO, O YUDANSHA, se incorpora a un grupo, llamado "la Familia Moral" de la escuela, la cual solamente se encuentra formada por ellos.

SER YUDANSHA O CINTURÓN NEGRO, es asumir un compromiso, continuar la tarea marcial, ayudar a las demás personas, ser responsable de sus actos e intentar siempre ser fuente de ejemplo.

Colaborar en el crecimiento de éste árbol marcial y crear sus propias ramas (alumnos).
Relación Alumno-Maestro, Maestro-Alumno. Debe ser una persona abierta, redispuesta. Cuando un practicante llega al CINTURÓN NEGRO, logra obtener la confianza de su maestro y se forma un lazo fuerte, influenciado por la filosofía y moral marcial.

Un YUDANSHA CINTURÓN NEGRO, nunca puede olvidar que fue gracias a la entrega de su maestro; el nuevo ha llegado a otra etapa. Le debe lealtad. No hablamos de un riguroso asunto ceremonial antiguo. Nos referimos, a un respeto moral siendo tan común al ser humano, cuando sabe que puede confiar en el otro.

Nuestra escuela es una casa familiar, ningún miembro es más importante que otro. Sólo hay una organización basada en la experiencia; pero los une un vínculo fuerte y saben que todos son importantes. Nuestra escuela es nuestro tesoro, ya que en ella existe el respeto, la unión y la fuerza viva del BUEN CORAZÓN.

BUSHIDO: "El Camino del Guerro

es un término traducido como "el camino del guerrero". Muchos samurai (o bushi) entregaban sus vidas al bushidō, un código estricto que exigía lealtad y honor hasta la muerte. Si un samurai fallaba en mantener su honor podía recobrarlo practicando el seppuku (suicidio ritual).
El bushidō es un código ético particular.

1. GI - Honradez y Justicia 
Sé honrado en tus tratos con todo el mundo. Cree en la Justicia, pero no en la que emana de los demás, sino en la tuya propia. 
Para un auténtico samurai no existen las tonalidades de gris en lo que se refiere a honradez y justicia. 
Sólo existe lo correcto y lo incorrecto.

2. YU - Valor Heroico 
Álzate sobre las masas de gente que temen actuar. Ocultarse como una tortuga en su caparazón no es vivir. 
Un samurai debe tener valor heroico. Es absolutamente arriesgado. Es peligroso. Es vivir la vida de forma plena, completa, maravillosa. El coraje heroico no es ciego. Es inteligente y fuerte. 
Reemplaza el miedo por el respeto y la precaución.

3. JIN - Compasión 
Mediante el entrenamiento intenso el samurai se convierte en rápido y fuerte. No es como el resto de los hombres. Desarrolla un poder que debe ser usado en bien de todos. 
Tiene compasión. Ayuda a sus compañeros en cualquier oportunidad. Si la oportunidad no surge, se sale de su camino para encontrarla.

4. REI - Cortesía 
Los samurai no tienen motivos para ser crueles. No necesitan demostrar su fuerza. Un samurai es cortés incluso con sus enemigos. Sin esta muestra directa de respeto no somos mejores que los animales. 
Un samurai recibe respeto no solo por su fiereza en la batalla, sino también por su manera de tratar a los demás. La auténtica fuerza interior del samurai se vuelve evidente en tiempos de apuros.

5. MEYO - Honor 
El Auténtico samurai solo tiene un juez de su propio honor, y es él mismo. Las decisiones que tomas y cómo las llevas a cabo son un reflejo de quien eres en realidad. 
No puedes ocultarte de ti mismo.

6. MAKOTO - Sinceridad Absoluta 
Cuando un samurai dice que hará algo, es como si ya estuviera hecho. Nada en esta tierra lo detendrá en la realización de lo que ha dicho que hará. 
No ha de "dar su palabra." No ha de "prometer." El simple hecho de hablar ha puesto en movimiento el acto de hacer. 
Hablar y Hacer son la misma acción.

7. CHUGO - Deber y Lealtad 
Para el samurai, haber hecho o dicho "algo", significa que ese "algo" le pertenece. Es responsable de ello y de todas las consecuencias que le sigan. 
Un samurai es intensamente leal a aquellos bajo su cuidado. Para aquellos de los que es responsable, permanece fieramente fiel. 
Las palabras de un hombre son como sus huellas; puedes seguirlas donde quiera que él vaya. 
Cuidado con el camino que sigues.

COMPROMISO DEL PRACTICANTE ¿HAY QUE RESCATARLO?

En las artes marciales japonesas hay un concepto conocido como “giri”, lo que implica “lealtad” o “obligación”. Esta idea es comprendida y practicada amplia mente en Japón no así tanto en el occidente…por razones que intentaremos dilucidar en este artículo.
En Japón, en la cuna de muchas artes marciales, el dojo era generalmente el hogar del sensei, los espacios eran reducidos y por tal forma los entrenamientos o clases eran hechos al interior del dojo o en los patios y los estudiantes eran escogidos por el instructor.
El objetivo de cada Maestro era (aún lo es) producir por lo menos un estudiante o mas si fuera posible que reflejara el sistema completo que su maestro le entregara como legado para que a su vez lo transmitiera a generaciones venideras como una escuela que continuara el arte de su profesor.
Entonces, el Maestro, que ha pasado su vida en la busqueda de dominar su arte, escogería un estudiante (o varios) para legarle su escuela, entrenarlos en todos los aspectos de su sistema,muchas veces desinteresada mente. Y ese estudiante en retribución permanecería con su profesor, entregandole su lealtad y respeto, para retribuír a su escuela lo entregado.
Era una relación doble, mientras el profesor le mostraba a su estudiante todo lo que sabía y sentía, en retribución el alumno reconocía a su sensei como su profesor guía, y lo asistía hasta que él decidiera entregar su legado.

El Maestro era el padre y el estudiante el hijo (a). El padre lleva a su hijo a ser autosuficiente y cuando crece permanece con su “padre” para ayudarlo y si debe irse no pierde contacto con él y regresa siempre cuando puede.
En occidente, mucha gente observa y entiende las artes marciales como la compra en un supermercado. Escogen la marca, el tipo de curso, intensivo o no intensivo, con certificado o con reconocimiento; y pagan por esto o lo otro. Ah! No me gusta!!. Me cambio a la otra escuela!!!
Esta gente no se da cuenta que toma una vida aprender cualquier estilo de arte marcial. Esto lleva al conflicto entre “artes marciales” y “deportes de contacto”.
Los deportes de contacto tienen por objetivo ser ganador derrotando a otros en combate con la utilización de una reglamentación. las artes marciales sin embargo enseñan que el principal oponente es uno mismo y que uno día a día debe esforzarse en superarse y no a expensas de otro.
Además cuando ganar es todo lo que cuenta el alumno no necesita permanecer leal a su instructor y puede decidir cambiar de un estilo a otro o de un “entrenador” a otro. Si no gano bajo la dirección de este Sensei A voy al Sensei B por que ahora me "gusta" mas....
Recientemente se observa que hay “deportistas” que no solo van de profesor tras profesor sino compitiendo en distintos torneos interestilos probando sus “estrategias”. Actualmente es lamentable ver la falta de lealtad de muchos practicantes y de muchos "Maestros" que se llevan los mejores alumnos de otros dojos, los llamados talentos sin ningun respeto, cosechan lo que no han sembrado y también ocurre lo mismo con alumnos que deambulan por dojo y dojo buscando un profesor que los haga ganar campeonatos o un Maestro con grado alto y conocido para supuestamente tener ventaja con los árbitros.
Eso de llama ser desleal, antes no ocurría eso un alumno seguía a su Maestro y a su dojo hasta el final y se esforzaba por sacarlo adelante, ahora en cambio todos se quitan los alumnos con condiciones solo para utilizarlos y ganar torneos. No Dañemos mas las Artes Marciales Luchemos porque sean mejores cada dia....... 
Cosas como estas desprestigian el verdadero espíritu de las artes marciales...